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Cuestión...
El PRI y las candidaturas con arraigo social…
Por: Marco Vinicio Jaime
"Como hijo del pueblo nunca podría olvidar que mi único fin debe ser siempre su mayor prosperidad." -Benito Juárez.
rednayarit.com
El Partido Revolucionario Institucional (PRI), continúa ceñido a su objetivo primordial de impulsar perfiles con notable arraigo popular, a efecto de asegurarse con el menor de los riesgos posibles mayores triunfos electorales en su carrera por la recuperación de la Presidencia de la República en las elecciones del próximo domingo 1º de julio del año en curso, en las que también se renovarán las dos cámaras del Poder Legislativo Federal, a saber, la de diputados y senadores. Lo anterior, se ha demostrado claramente en los últimos procesos eleccionarios del país, donde los candidatos del tricolor a los distintos cargos disputados, han compartido precisamente en el momento de ser electos en calidad de abanderados, los factores comunes de presencia, imagen y nivel de aceptación entre la población, de tal suerte que con ello ya en la justa constitucional no solo han logrado retener el poder en gubernaturas, congresos y alcaldías, sino incluso recuperar terreno de cara a lo que consideran será la más importante de las batallas contemporáneas: la obtención del propio poder presidencial. En este escenario, es que los órganos de dirección del partido han coincidido de manera coyuntural en clasificar tales acciones dentro de una peculiar campaña denominada “la nueva era del PRI”, caracterizada a su vez, según pregonan, por “una nueva generación de políticos emanada del pueblo”, es decir, el reemplazo de los esquemas tradicionales y hasta originales del ejercicio político en ese instituto, por uno sin más estructura, complejidad ni recurso protocolario que un nivel aceptable de popularidad, cuyos impulsores se esfuercen por cultivar al máximo con cuantas acciones de acercamiento y respuestas a la población les sea posible, para acceder a los espacios de poder. Así, surge esta corriente de cuadros que han venido preparando tenazmente su arribo al poder en el México de nuestros días; que al mismo tiempo revela la esencia de una lucha electoral 2012 sui géneris que será determinante en el futuro de la democracia, la gobernabilidad, el progreso y el bienestar de los mexicanos. Por ello, la pregunta obligada es: “¿Será a estos personajes a los que le toque captar el momento único en el que están inmersos y puedan hacer la diferencia, estableciendo en los hechos el parteaguas entre la degeneración política presente y el rescate de la sensibilidad, el oficio y la voluntad de servir a la gente, que tanto espera la nación? La Precandidata priísta al Senado, Margarita Flores Sánchez, responde categórica y segura sin sesgo alguno de vacilación, estar preparada para el reto. Resalta su arrojo ante las dimensiones de la responsabilidad que ha tomado en sus manos al sumarse a las filas de los ‘nuevos’ precursores de la fuerza política que promete cambiar el curso del oscuro escenario, y dijo que las duras pruebas que le ha tocado experimentar en su vida transcurrida en la realidad de las calles, la necesidad de salir adelante como el único sostén de un hogar monoparental, así como el sentir en directo la desesperación de llevar a su hogar los satisfactores para sacar adelante a sus tres hijos, le da la pauta hoy de saber, partiendo del reconocimiento mismo de su origen, qué respuestas buscar, dónde hacerlo y la satisfacción de hacerlo. A invitación de la Unión de Columnistas y Articulistas de Nayarit (UCAN), Flores Sánchez, expuso su visión de lo que la gente que persigue representar desde el Senado de la República, adolece; la gente de trabajo, agregó, la que se debate todos los días en la precariedad de una economía paupérrima y la inseguridad; toda vez que reiteró en diversas ocasiones conocer a fondo las preocupaciones de los distintos sectores sociales, como es el palpablemente representativo de los comerciantes, pues señaló: “Yo vendí, en las aceras, en los mercados, y en los lugares concurridos. Incluso incursioné en los medios de comunicación, desde la venta de periódico y de publicidad, hasta en la noble y apasionante tarea de la radiodifusión”. Aseveró conocer los avatares de la madre y el padre de familia en su economía, en la inquietud de educarlos con calidad, de formarlos con valores, ya que indicó: “Soy madre, y desde hace no pocos años me enfrenté a la realidad de criarlos sola, de trabajar día a día para sacarlos adelante, de llevar cabo múltiples actividades, de superarme hasta académicamente y de centrar esfuerzos en transmitirles lo mejor de una educación al interior de la familia y al exterior”. Asimismo, aseveró que estas mismas circunstancias la llevaron a desempeñar sendas responsabilidades dentro del campo de la asistencia social, 28 años, dijo, trabajando cerca de la gente. “Del barrio de la Alameda –enfatizó-, donde crecí y desarrollé apego a mi gente, salí a trabajar buscando el bien de muchas familias de la Capital y del resto del Estado. Fui fundadora de organismos de atención a personas de la Tercera Edad, como el INAPAM en la Entidad, lo mismo que testigo y coadyuvante directo en el respaldo a los damnificados del Huracán Kenna en el Municipio de San Blas”. La Precandidata nayarita al Senado, es compañera de fórmula del también Precandidato a Senador Manuel Cota Jiménez, político emblemático y conocedor nato de las entrañas del propio engranaje político, quien seguramente con su experiencia garantizará una contienda electoral de respeto, de altura y de propuestas muy cercanas a la realidad de la sociedad nayarita. Mientras tanto, Margarita Flores Sánchez, concluyó que lo antedicho pues, a groso modo, es su mejor garantía de lealtad al pueblo, porque lo único que sabe hacer y “sin remilgos”, “es trabajar, trabajar con ganas para crecer, para ayudar a los demás; que no hay nada mejor que lo que se obtiene trabajando, conquistando y compartiendo con los demás”. Por consiguiente, no es menor el trabajo que podrá depararle tras de apegarse en su momento a los lineamientos contenidos en los artículos 75 a 77 de la Constitución General de la República, tocante a la labor del Legislador, y particularmente el 76, para el caso del Senador.
Son grandes pues, las expectativas que está levantando “la nueva generación de aspirantes al poder”, la generación priísta que pide una nueva oportunidad a los mexicanos para gobernar. No obstante, las oportunidades no pocas veces se vuelven únicas, y es preciso tomarlas con la preparación debida para evitar fallar, no confiarse ni ceder a la destructiva tentación que en su momento advirtió el caudillo revolucionario Emiliano Zapata: “El poder corrompe a los hombres y los distancia del pueblo”. Adelante entonces, y que todo resulte en bien para la colectividad nayarita, de México. |
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