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Reportaje Digital: Slide Show en Flash de las Aguas Termales de Caramota

 

 

 

AGUAS TERMALES DE CARAMOTA

Por el poeta de Cucharas, Gilberto Cervantes Rivera

Las aguas que corren naturales, ya sean frías, calientes, tibias o normales, son medicinales; es una verdad reconocida por médicos y curanderos, pero si esta viene del centro de la tierra, según sé, proporciona a quien las disfruta, un bienestar general.

El Dr. Trinos, quiropráctico del ayuntamiento tepicense, recomienda un masaje, después de que la persona haya disfrutado del agua termal; relajado el cuerpo, aseguró, será más fácil completar la terapia.

Quien esto escribe recomienda un camping con fogata protectora, a la persona o personas que tengan la fortuna de disfrutar de la salud que proporciona unas aguas termales; y por una simple y sencilla razón: porque al quedar profundamente desestresado, la ocasión invita a descansar; por ello el que maneja así, corre el riesgo de quedarse dormido en el volante, así que vale más prevenir que lamentar.

Enterados como estamos, tengo años recomendando las aguas termales de Caramota, también conocido como El Agua Caliente, agua calientita le llama el maestro Domingo Díaz Porta, donde cualesquier gente, puede disfrutar con una pequeña inversión económica o física, estos líquidos medicinales que provienen del centro mismo de nuestra madre tierra.

Este lugar conserva su atractivo natural, se llega a él en algunos quince minutos tripulando un carro o en media hora desde la cabecera municipal. En particular recomiendo caminar, para desentumir las piernas y gozar del hermoso paisaje que se nos presenta.

Habiendo llegado a tal sitio, lo primero que veremos es un manantial de aguas termales que brotando de la sólida roca, se junta con otro de aguas frías; en invierno, por las mañanas se muestra un paisaje mágico con vapor de agua que poco a poco va siendo apartado por los rayos del sol; este momento es importante para tomar un baño, a intervalos de quince minutos si se prefiere o según el cuerpo aguante; particularmente prefiero la oscura soledad de la noche para gozar de este paraíso. En gustos se rompen géneros, pero el resultado es el mismo: la recuperación paulatina de la salud.

Para el habitante de la ciudad, tiranizado por el estrés y la contaminación, entrar en contacto con la gente de un campo tapizado de vegetación, montañas, animales domésticos y salvajes, y en este caso, con las aguas termales,  es una aventura que aporta momentos inolvidables de buena vibra.

Quiero decirle amable lector, que las aguas termales de Caramota, es un destino turístico natural para todo el año. Su punto más álgido se presenta en el mes de mayo, cuando sus aguas están cargadísimas de benéfica energía. Durante el intenso período de lluvia, es ocasión para llenar la pupila con el verde intenso de los montes y para mojarse la piel con las tempestuosas aguas que regalan otra opción, a quienes gustan también del fresco sabor de la temporada. En época de lluvias, será menester informarse a que horas es conveniente ir, para que una tormenta no nos agarre dentro del arroyo, con riesgo de enfrentar la violencia de una avenida o la presencia de rayos y centellas, que pueden electrocutarnos. Desde luego que en todo hay riesgo, pero enfrentando las cosas con precaución, siempre será posible salir ilesos.

Cabe agregar que las aguas termales de Caramota son potables, se pueden beber siempre y cuando sean envasadas en ciertos lugares donde los líquidos no llevan basura u otro elemento que los contaminen. Así que no lo piense más y venga a visitarnos.

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